JUNIO DEL «orgullo»

Se te cae el mundo, se mueve el piso y se desarman tus estructuras.
Pero para mí siempre estuvieron así.

No logras adaptarte
y te perturban los cambios
porque para ti nunca estuvo nada mal.

Que fácil resulta ser un hombre blanco heterosexual bajo esta suciedad tan patriarcal con el mundo a sus pies.
Mientras a nosotres ni nos nombran.

Discusiones entre heterosexuales sobre instituciones heteropatriarcales
para entregarle a las personas homosexuales.
¿De verdad creen que solo nos queremos casar?

Nosotres NECESITAMOS mucho más.
Partiendo porque se nos reconozca nuestras identidades.

No solo nos interesa formar familias heteronormadas,
nosotres también nos relacionamos por otros canales.

Parlamentarios supuestamente “educa2s”,
nos tratan de pedófilos y pederastas.
Incluso llega a ser normal escuchar cuando se discute sobre la adopción homoparental argumentos tan weones como:

“Quizás no estaría tan mal, entre eso y que se críen en un hogar estatal”

Yo la verdad, a estos comentarios prefiero ya ni contestar.

Con el tiempo aprendemos que batallas luchar,
simplemente hay gente con la que no se puede ni hablar.
Para que me voy a desgastar de conversar con alguien que cree que mi existencia es anormal.

Así es como las verdaderas discusiones se banalizan,
se pierden entre los megáfonos y colores del arcoíris,
celebraciones sobre promesas por goteo.
Y
¿Qué ocurre con las infancias trans?
Estas y otras discusiones no pueden esperar más.

Pero.
En la tele continúan los paneles totalmente heterosexuales.
Al igual que nuestros representantes legales discutiendo sobre el matrimonio homosexual para que formemos familias heteropatriarcales, cuando afuera nos violentan y asesinan sin impunidad;
pero, ese tema no es tan popular.

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*Crédito de portada: Collage del autor.

Por Nico Scepanovic Araya

(Elle) Abogade, funcionarie público, gestore cultural y artista. Poeta polítique hispanoamericane. Activista sexo-disidente nacido a fines de los 80.